El pasado 14 de febrero, el presidente Javier Milei publicó un tuit a través de su cuenta personal de X (ex Twitter), promocionando el lanzamiento de una cripto moneda que generó polémica, mucho ruido político y la reacción de todos los sectores de la oposición pidiendo, inexplicablemente, juicio político.
¿Qué pasó?
Es conocido que Javier Milei decide comunicar de manera continua a sus seguidores y ciudadanos todo lo relacionado con inversiones en el país, a través de su cuenta personal de X y de Instagram. Así lo ha hecho, por ejemplo, entre otras veces, cuando el magnate multimillonario, Elon Musk, dueño de Tesla y Starlink (y amigo del presidente), anunciaba su llegada a territorio argentino para invertir su dinero en el país.
¿Cuál fue la polémica? Esta vez, Milei, en un acto de aparente ingenuidad e irresponsabilidad, promocionó el lanzamiento de una moneda virtual, más conocida como “MemeCoin” llamada $Libra. La controversia recae cuando este token virtual, después de 2 horas de aumentar, su valor se desplomó considerablemente haciendo, en el proceso, que los usuarios que se arriesgaron a invertir perdieran mucho dinero. Pasaron 4 horas desde la publicación del presidente para que la borrara, por todo el caos que se estaba formando, pues, algunos decían que al Jefe de Gobierno le habían hackeado sus redes personales, lo cual no pasó, efectivamente, fue el mismo Javier Milei quién realizó el tuit.
Antes de seguir, es necesario aclarar una falsa información que a circulado por todos los medios y que es propia de la falta de conocimiento en lo que respecta a estos temas financieros. Se ha dicho que por culpa de Milei muchos argentinos "de a pie" perdieron mucho dinero en esta supuesta estafa. Si bien es real que mucha gente perdió dinero, es necesario entender que es imposible que, en el corto tiempo que estuvo en furor este token, algún ciudadano sin el conocimiento necesario haya podido invertir en la moneda virtual. Para poder hacerlo era necesario realizar un procedimiento largo y a través de mecanismos que el 99% de la población argentina no conoce, de hecho, cuando me lo explicaron, literalmente pensé que me hablaban en otro idioma. Los que pudieron invertir dinero en esto fueron personas que poseen un alto nivel de conocimiento técnico con respecto al tema y que conocían claramente los riesgos, en su mayoría, los perjudicados fueron estadounidenses, chinos y rusos; Argentinos, por otro lado, no fueron más de 50 los afectados. Desmentida esta falsa información, sigamos.
Posterior a borrar dicho tuit, Milei realizó un descargo, respondiendo a las acusaciones y en el cual el mensaje era un pedido de disculpas alegando que “no estaba interiorizado en el proyecto”
Tuit publicado por Milei en su cuenta oficial de X
¿Milei cometió un delito?
Si bien es algo que deberá dirimir la justicia después de un debido proceso de investigación, la mayoría de los abogados que han hablado y que Doble Filo ha consultado, afirman que, a pesar de que Milei es el presidente de la nación, su investidura no contradice su libertad de opinar de cualquier tema. La clave de todo esto es que el presidente no utilizó una cuenta oficial del gobierno para promocionar el token, sino que lanzó el tuit desde su cuenta de uso personal. También es una realidad que hay otros abogados que opinan muy diferente. Habrá que esperar a la resolución de la justicia, aunque todo parece indicar que esto es más ruido político que un delito real y grave. El abogado Jorge Grispo dijo lo siguiente al medio de Infobae:
La libertad de expresión es un derecho inalienable de todos los ciudadanos y un pilar de la democracia". Jorge Grispo a Infobae
Es necesario, para el funcionamiento correcto de la democracia, que la justicia esclarezca este hecho. Desde el oficialismo lo saben y son los primeros interesados, porque este caso daña de manera directa un aspecto fundamental en la imagen del presidente: su credibilidad y transparencia.
Juicio político:
Cómo les expresé anteriormente, la oposición no tardó en reaccionar y acusar al presidente del delito de estafa pidiendo, en lo que para mí es un delirio absoluto, el juicio político. Leandro Santoro, Martín Lousteau, Juan Grabois, Toloza Paz, Axel Kicillof, y, hasta incluso, Cristina Fernández de Kirchner, pidieron el juicio político al presidente, a través de sus redes sociales, por haber constituido una estafa.
Lo cierto es que ya hay 112 denuncias penales en contra de Javier Milei, tan solo una de ellas se realizó presencialmente y será tomado el caso por el fiscal Guillermo Marijuan. El Congreso de la Nación, impulsado por la oposición, creará comisiones para investigar el hecho y la posibilidad de juicio político en contra del presidente. Además, el mismo Javier Milei, le pidió a la Oficina Anticorrupción que investigue si hay, en el gobierno, algún integrante involucrado en operaciones ilegales de este tipo, incluso pidió que se lo investigue a él mismo; así lo anunciaba por un comunicado la Oficina del Presidente:
“En virtud de los hechos, el Presidente Javier Milei ha decidido darle intervención de forma inmediata a la Oficina Anticorrupción (OA) para que determine si existió una conducta impropia por parte de algún miembro del Gobierno Nacional, incluido el propio Presidente.”
Conclusiones de la polémica
Es evidente que el presidente cometió un acto de negligencia, no sabemos si porque confío en alguien cercano que lo engañó, o por algún otro motivo más oscuro. Este gobierno, a lo largo de su primer año de gestión y en este transcurso del segundo, ha cometido errores no forzados que, poco a poco, le complican la gestión. Desde discusiones internas, hasta declaraciones innecesarias por parte de varios funcionarios. Si bien ha podido salir ileso de todas las fallas, es una realidad que gran mérito de eso es que la oposición está completamente desorganizada, perdida y se limita a ser reaccionaria por no tener un líder fuerte.
En esta ocasión, esta misma oposición, le ha hecho un gran favor al presidente. Por reaccionar de manera brusca, desesperada y, evidentemente, sin planificarlo; pidieron el juicio político, plan impulsado por los rincones del Massismo; dándole a Milei la mejor opción discursiva posible: “son ellos que vienen contra nosotros” y, aún más, en el contexto de las elecciones parlamentarias más importantes de los últimos tiempos.
Pensar en el juicio político para la oposición constituye una pérdida de tiempo y de recursos innecesarios; y, para el oficialismo, constituye la posición discursiva más cómoda posible. En nuestra historia como país, las veces que se avanzó con un juicio político ha sido solo contra integrantes de la Corte Suprema de la Nación, nunca contra un presidente. Esto detonaría de una inestabilidad institucional y democrática de proporciones estratosféricas.
Otro punto, casi igual de relevante que los demás, es que el kirchnerismo cuenta con un abanico de casos judiciales (uno más grave que el otro) y, por si fuera poco, con una expresidente condenada 2 veces por delitos de corrupción. Aún así, con todos estos casos, jamás se planteó seriamente el proceso de juicio político en contra de CFK ¿por qué? Es muy claro que la sociedad, tal y como está polarizada al extremo, no aguantaría de manera pacífica semejante proceso, además ¿pretende el kirchnerismo, que para nada está limpio, exigir un juicio político por un tuit fallido?
Ambos, la oposición y el oficialismo, saben que este pedido de juicio político no va a prosperar, que no es más que una pantalla de humo; El verdadero objetivo está en otro lado, la verdadera batalla será discursiva, solo resta ver quién saca el mayor rédito político en este suceso de cara a las elecciones.
Por Kevin Leiva
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