El pasado sábado 8 de febrero, a las 20:15, River Plate e Independiente se enfrentaron en el estadio Monumental por la cuarta fecha del torneo local argentino. El equipo de Marcelo Gallardo llegaba tras empatar sin goles ante San Lorenzo como visitante, mientras que el conjunto dirigido por Julio Vaccari arribaba con un invicto de tres victorias consecutivas, la última por 2-0 ante Gimnasia y Esgrima La Plata.
Formaciones iniciales
River salió al campo con: Armani; Acuña, Martínez Quarta, Díaz, Montiel; Pérez, Galoppo, Aliendro; Lanzini, Driussi y Colidio.
Independiente, por su parte, alineó a: Rey; Vera, Lomónaco, Valdez, Sporle; Loyola, Marcone, Millán, Galdames; Tarzia y Ávalos.
Primer tiempo: intensidad sin claridad
River mostró actitud en los primeros minutos, con una presión alta y la intención de imponer condiciones. Sin embargo, el equipo no logró plasmar un juego fluido ni encontrar los circuitos de pase que caracterizan a los equipos de Marcelo Gallardo. Si bien generó algunas aproximaciones sobre el arco de Rodrigo Rey, no tuvo la claridad suficiente para romper la defensa de Independiente.
El conjunto de Nuñez, intentó salir jugando desde el fondo con sus centrales y su volante central, pero tampoco logró conectar ese pase que rompiera líneas. La falta de asociaciones y dinámica en ambos equipos llevó a que los primeros 45 minutos transcurrieran sin demasiadas emociones. Independiente tuvo dos chances claras: un cabezazo apenas desviado de Ávalos y un remate de Loyola que contuvo Armani sin problemas.
El entretiempo encontró a un Monumental impaciente, con hinchas molestos por el rendimiento de su equipo.
Segundo tiempo: River encontró el camino
Para la segunda mitad, Marcelo movió el banco: ingresaron Milton Casco y Santiago Simón en lugar de Rodrigo Aliendro y Marcos Acuña. Independiente, en cambio, mantuvo los mismos una vez.
Los cambios le dieron otra dinámica al equipo local, que mostró mayor agresividad y rapidez en la circulación de la pelota. A los 51 minutos, River logró abrir el marcador en una gran jugada colectiva: Colidio inició la acción con un pase a Driussi, quien, con un giro, se sacó de encima a su marca y cambió de dirección para asistir a Montiel. El lateral, con precisión, lanzó un centro al segundo palo, donde apareció, nuevamente, Colidio para empujar el balón al fondo de la red.
Antes del gol, Simón había desperdiciado un mano a mano, pero River ya demostraba mayor intensidad y fluidez en su juego. Con el control del partido y sin sobresaltos en defensa, el equipo de Núñez sentenció el encuentro a los 91 minutos con otro tanto de Colidio, esta vez tras una gran asistencia de Casco.
Ambos realizaron mas modificaciones, por el lado del local: se retiraron Perez con una molestia, Driussi y Montiel y en sus lugares ingresaron: Bustos, Borja y Kranevitter.
Del lado de la visita se fueron: Avalos, Galdames, Millan, Tarzia y Sporle y en sus lugares ingresaron Cabral, Montiel, Mancuello, Angulo y Giménez Rojas
River ganó en casa, sumó tres puntos importantes y sigue en busca del funcionamiento que su técnico pretende. A pesar de contar con el plantel más completo del fútbol argentino, el equipo aún no ha logrado plasmar un estilo convincente. Su próximo desafío será el miércoles, cuando visite a Godoy Cruz en Mendoza desde las 22:15.
Por Aramís Tortul
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