Es una realidad que una gran parte de la sociedad argentina, que se encontraba dormida en el afán de su propia rutina, despertó a dar una batalla cultural que hasta hace no mucho tiempo estaba realmente perdida para el sector de la derecha (la verdadera derecha), dejando como ganadora a la izquierda. Este despertar no solo signifíco poner en tela de juicio lo que sucede a diario en nuestro país, sino también aquello que ocurrió hace tiempo y que marcó rotundamente a nuestra nación.
La década del 70 marcó un antes y un después en Argentina, en ese momento fue que se decidió qué rumbo iba a tomar el país, pero ¿fue como nos contaron? bueno, esto se puso en tela de juicio y, podemos decir, que por fin se cuenta la historia como verdaderamente fue. Mi intención no es dar detalles de qué pasó, ya hay expertos que por años han contado la historia. Lo que quiero hacer es decirte las mentiras típicas y dar una breve reflexión sobre cómo deberíamos tomarnos este día.
No fueron 30.000
Cómo primera medida es necesario decir que no fueron, en absoluto, 30 mil desaparecidos. Y esto fue confirmado por el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner en el año 2013 en un informe en el que sostenía que la cifra era de 6.348 desaparecidos. Este informe fue realizado por el Registro Unificado de Víctimas del Terrorismo de Estado (Ruvte) que dependía directamente del Ministerio de Justicia de la Nación en el segundo gobierno de CFK.
Por otro lado, el guerrillero Luis Labraña dijo claramente:
Se determinó un número. Dijeron barbaridades en los números y alguién dijo 30 mil. Fui yo. No señores, 30 mil es falso, lo puse yo a ese número
También, Graciela Fernández Mejide aseguró que el número de los 30 mil fue inventado y dio otro detalle, el motivo. La verdadera razón por la cual se inventó ese número fue para presentar la figura de genocidio a los organismos internacionales y que estos financien a las organizaciones de "DDHH" del momento como Madres de Plaza de Mayo.
Fue una guerra
Tal vez dirás que el número no importa, pero realmente si. Como primer punto porque la verdad es la verdad y esta palabra es central en este día. Pero, como segundo punto, la realidad es que en esa época el país estaba enfrentando una guerra civil demasiado sangrienta. La guerra era entre los guerrilleros de izquierdas que querían imponer una revolución socialista de corte castrista como había pasado en Cuba y las fuerzas armadas de nuestro país que, obedeciendo a los líderes políticos como Perón que mandó a "exterminar a la subversión", utilizaron el monopolio de la fuerza, que es un poder legítimo de todo estado, para detener esa "revolución".
En este sentido, ni los militares pero, por sobretodo, ni los guerrilleros fueron víctimas, sino actores principales de una época oscura de nuestro país. Los guerrilleros socialistas por matar, secuestrar, por cometer actos de terrorismo poniendo bombas en nombre de una revolución que nadie pidió; y los militares por, en el marco de una guerra demasiado violenta, cometer excesos injustificables, abusando de la autoridad y del difícil momento del país.
¿Por qué es necesario recordarlo?
Este es el día de la Memoria por la Verdad y la Justicia, pero ¿cómo puede haber verdad y justicia cuando la memoria es parcial? y ¿cómo la memoria puede ser completa si escuchamos solo a un solo actor principal de esa época oscura? Por años a la historia la contaron los que, en ese momento, ponían bombas, mataban y secuestraban en nombre de una revolución innecesaria. Ahora podemos saber qué fue lo que verdaderamente pasó. Eso si, la verdad, es la verdad. Cada uno sacará sus propias conclusiones escuchando a las dos voces de ese momento, de lo que estoy seguro es que por fin las víctimas del terrorismo pueden pedir justicia. Por este motivo es necesario recordar y hablar, con la verdad, sobre lo que pasó.

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