¡¡¡ALGUIEN MOVIO LA PIEDRA!!!

Este tiempo de pascuas es muy especial para los cristianos donde recordamos y agradecemos lo que significó este acto tan maravilloso que nos refleja el grandioso amor del Padre, quien entregó a su único hijo para dar su vida por la humanidad. Y a Jesús por tomar y morir por cada uno de nuestros pecados por amor a nosotros. Y aunque no se conozca a ciencia cierta la fecha en la que aconteció, sí sabemos por la Palabra que este hecho es vivo y es real, y que nadie en el mundo jamás podrá negar que Cristo vino a la tierra y murió por nuestros pecados.


Esta resurrección es el evento central de la fe cristiana. Sin su muerte y resurrección, no habría salvación posible. Así como la sangre del cordero en el Antiguo Testamento simbolizaba la liberación del pueblo de Israel, la sangre de Jesús representa nuestra liberación del pecado y la muerte.


En el libro de S. Marcos 16 relata un poco la historia de lo que pasó hace unos dos mil años atrás. Después del día de reposo, aquel sábado tuvo que ser el día más oscuro en toda la vida de los discípulos. Cuando en la tarde del viernes Jesús murió en la cruz, todas sus esperanzas y sueños se deshicieron. Ellos quedaron desanimados, tristes y también asustados. Unas mujeres se prepararon para ir a ungir el cuerpo de Jesús ya en el sepulcro. Mientras iban de camino había preocupación en ellas y se preguntaban cómo lo iban hacer ya que el lugar estaba cerrado con una piedra, pero al llegar se asombraron porque alguien había movido la piedra y la tumba estaba vacía.


Esto es lo que celebramos ¡¡¡JESUS HA RESUCITADO!!!


Es impactante ver cómo en una semana, muchas personas se preocupan por lo material y cotidiano, organizan sus actividades, horarios, lo que pueden o no comer, donde van a ir, disfrutar en familia o con amigos unos días de descanso, etc. Olvidando invitar a su celebración al protagonista principal.


Una de estas mujeres fue motivada para dar a conocer una gran noticia, la piedra fue movida, la tumba está vacía y Jesús ha resucitado.


Muchos la escucharon, pero algunos creyeron y otros no. No sé en qué grupo te encuentras hoy, pero esta es una buena oportunidad para recordar esa muerte y resurrección de nuestro Salvador Jesucristo, quien murió por nuestros pecados y rebeliones y nos reconcilió con el Padre.


El resucita todo lo que estaba muerto en tu vida, familia, relaciones, sueños, proyectos, finanzas y demás.


Aprovechemos este tiempo tan propicio para hablar a otros del amor de Jesús y del alto precio de la salvación. No andemos distraídos del verdadero significado de esta temporada, más bien, resaltemos este momento para hablar a muchos de JESÚS.


Pra. Paola Modini



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