EL ARTE ESTÁ POR CAMBIAR

 

El lunes 21 de abril de 2025 falleció el papa Francisico. En una sociedad completamente ajena hacia lo trascendente y cada vez más materialista, resulta paradójico que de pronto las redes sociales se plagaron de gente compartiendo una historia haciendo alusión al acontecimiento.

Históricamente la iglesia oficial estaba muy ligada al arte, ya que en gran parte los artistas surgieron a raíz de la misma. En medio de la necesidad de acercar un mensaje complejo y trascendente a personas de a pie e iletradas, las iglesias comenzaron a encargar a pintores retratos de las sagradas escrituras con fines didácticos. Esto comenzó a evolucionar hasta el momento en el cual los artistas se dieron cuenta que en el lugar de exposición en el que estaban sus obras, en una iglesia frente al pueblo, podían decir cosas. Por medio de un lenguaje simbólico y otras formas de comunicar, de las cuales desconocemos hace tiempo.

Estemos a favor o no de los valores que se defienden en la iglesia oficial, fue una gran impulsora del arte en la génesis de la formalización del mismo. Muchas veces se ha cuestionado al vaticano por la pomposidad y el ostento en la cantidad de obras de arte que posee en su dominio, sin embargo, cuando se la critica desde ese lugar, se olvida por completo que de ahí salieron muchas de ellas y no fueron necesariamente compradas.

Portada oficial de la película "Cónclave"

Aun así, todo esto no es para enaltecer la iglesia necesariamente. Hace poco vi la película “CÓNCLAVE” de Edward Berger. Una película cuya trama o primera historia es sencilla: muere el papa y tienen que elegir un nuevo papa. Es fácil y simplista intentar ver solamente lo obvio de la película: que en el fondo todos los aspirantes tienen hambre y sed de poder y que la película pareciera tener tintes woke. Sin embargo, hay una tensión constante a lo largo de la obra que está a la vista, solamente si se quiere, y es la tensión que la gran mayoría de postulantes sufren contra el cardenal Tedesco. Este personaje es muy peculiar porque a simple vista, o la interpretación simplista del mismo, es que es un italiano “conservador”. Sin embargo, por varios diálogos de los personajes nos damos cuenta que él no representa lo “conservador” sino que representa la tradición. Y lo que está en disputa en la película, si se quiere, no es si la iglesia se va a “modernizar”, si el próximo papa va a ser hermafrodita, o si va ser progresista o woke, sino hacia donde se dirige la tradición.

Históricamente era la iglesia oficial. Por definición, la tradición no se puede eliminar ni cortar, simplemente se cambia de transmisor. Como dice el filósofo francés Rene Guenono en su escrito de Autoridad espiritual y poder temporal:

La Tradición no puede perecer, porque es de orden trascendente; puede desaparecer a los ojos del mundo profano, pero permanece inmutable en sí misma.

Es decir, que por más que el canal histórico de la transmisión deje de existir, la tradición siempre termina hallando su nuevo cauce para ser transmitida, ya que no pertenece al mundo profano sino al trascendente.

El arte, es uno de esos canales para la transmisión de la tradición. El medio de transmisión, que históricamente fue la iglesia oficial, con el tiempo ha quedado oscurecido. Y con esto hay algo que tiene que quedar en claro, no todo lo que se vende como arte necesariamente es arte, ya que el arte no es una categoría material de venta, sino una expresión de lo trascendente en un mundo terrenal. Y esta expresión oscurecida, como dice Guenon, en algún momento termina hallando su cauce para ser transmitida.

Es ahí donde volvemos a la película. Cónclave muestra, si se quiere, no como se elige un papa hermafrodita, sino como la tradición se encuentra oscurecida y opacada por el liberalismo económico, social, el progresismo y los distintos cauces de esta época. En ese contexto, hay algo que ocurre con el personaje principal que es importante para esta tensión que vive la tradición. En determinado momento el cardenal Lawrance dice algo en tono irónico que resulta muy relevante en la evolución del mismo personaje. Él dice que “algunos nacen para ser pastores y otros para administrar” y que lamentablemente a él había tocado administrar, haciendo referencia a que todos los posibles postulantes al cargo de papa eran muy buenos pastores. La iglesia es la encargada de administrar lo sagrado, por ende, esto que dice lo convierte en uno de los mejores candidatos, incluso más que los “más aptos”, ya que él era el encargado de administrar el cónclave. Esto despierta la duda de: ¿cual es el verdadero rol del papa entonces? y lo que es más cuestionable aún: ¿qué criterio se está utilizando para elegir al papa?

En este contexto, y extrapolando esta disyuntiva al terreno del arte y de la tradición: si el papa, que administra lo sagrado, y el arte es parte de esa expresión de lo sagrado que conserva la tradición, se está eligiendo mal y la iglesia ya no es un lugar donde la tradicion se puede consagrar entonces:

  • ¿Dónde hallará cause la tradición para continuar conservandose?
  • ¿Quien conservará la tradición?
  • ¿Hacia dónde se transformará el arte (a fin de seguir conservando la tradición)?

Publicar un comentario

0 Comentarios