La infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) es un trastorno vírico que, progresivamente, destruye ciertos glóbulos blancos (leucocitos) y se trata con medicamentos antirretrovirales. Si no se trata, puede causar síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida), que a veces se denomina infección por el VIH (virus de inmunodeficiencia humana) en fase terminal.
El virus de inmunodeficiencia humana (VIH) se transmite a través del intercambio de líquidos corporales (semen, fluido vaginal, sangre, leche materna) con una persona infectada, generalmente a través del sexo vaginal o anal, al compartir agujas o de madre a hijo (durante el embarazo, el parto o la lactancia).
- El VIH destruye ciertos tipos de glóbulos blancos (leucocitos), lo cual debilita las defensas del organismo frente a infecciones y cánceres.
- Cuando las personas se infectan por primera vez pueden presentar síntomas como fiebre, erupciones cutáneas, inflamación de ganglios linfáticos y fatiga, que pueden durar entre pocos días y varias semanas y luego pueden no presentar síntomas durante más de una década.
- Los análisis de sangre para detectar los anticuerpos del VIH y determinar la cantidad de virus presentes confirman el diagnóstico.
- Las pruebas de detección del VIH están disponibles para adultos y adolescentes, especialmente las mujeres embarazadas, con independencia de cuál sea su riesgo.
- Los medicamentos para el virus de inmunodeficiencia humana (medicamentos antirretrovíricos) pueden detener la reproducción del VIH, permitir que el sistema inmunitario se fortalezca y, por lo tanto, permitir que las personas afectadas vivan sin infecciones graves o cánceres relacionados con el VIH.
La mayoría de las personas no tratadas finalmente enferman y desarrollan el sida, que se define por la presencia de infecciones graves y cánceres.
La infección por VIH puede estar causada por 1 de 2 retrovirus: el VIH-1 o el VIH-2. El VIH-1 causa la mayoría de las infecciones por VIH en todo el mundo, pero el VIH-2 causa muchas infecciones por VIH en África Occidental. El VIH-2 parece ser menos grave que el VIH-1
El VIH destruye progresivamente algunos tipos de glóbulos blancos (leucocitos) llamados linfocitos CD4. Los linfocitos ayudan a defender el organismo contra las células extrañas, los microorganismos infecciosos y el cáncer. Así, cuando el VIH destruye los linfocitos CD4+, las personas afectadas se vuelven vulnerables al ataque de muchos otros microorganismos infecciosos. Muchas de las complicaciones de la infección por VIH, incluida la muerte, suelen ser resultado de estas infecciones y no directamente de la infección por VIH.
¿Qué es un retrovirus?
El VIH es un retrovirus que, como muchos otros virus, almacena su información genética como ARN en lugar de ADN (la mayoría de los demás seres vivos utilizan ADN).
Cuando el VIH entra en una célula humana, libera su ARN, y una enzima llamada transcriptasa inversa hace una copia en ADN del ARN del VIH. El ADN del VIH obtenido de este modo se integra en el ADN de la célula infectada. Este proceso es el inverso del utilizado por las células humanas, que crean una copia de ARN a partir del ADN. Por lo tanto, el VIH es lo que se conoce como un retrovirus, haciendo referencia a dicho proceso inverso.
Otros virus ARN (como los de la poliomielitis, la gripe y el sarampión), a diferencia de los retrovirus, no hacen copias de ADN después de invadir las células, sino que simplemente hacen copias de ARN a partir de su ARN original.
Cada vez que una célula infectada por el VIH se divide, crea una nueva copia del ADN del VIH que lleva integrado, además de sus propios genes. La copia del ADN del VIH puede ser
Inactiva (latente): el virus está presente, pero no hace ningún daño.
Activada: el virus toma el control de las funciones de la célula infectada, haciendo que se produzcan y liberen muchas nuevas copias de VIH, que a continuación invaden otras células.
Síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida)
El sida (o infección terminal por VIH) es la forma más grave de infección por VIH. Se considera que la infección por VIH se encuentra en etapa terminal cuando evoluciona por lo menos una enfermedad grave sobreañadida o el número (recuento) de linfocitos CD4 disminuye de forma sustancial.
Cuando las personas infectadas por el VIH desarrollan ciertas enfermedades, se diagnostica una infección por el VIH en etapa terminal. Estas enfermedades, llamadas enfermedades definitorias de sida, incluyen
- Las infecciones graves que se producen principalmente en las personas con un sistema inmunitario debilitado (llamado infecciones oportunistas), incluyendo infecciones fúngicas (como Criptococosis y Pneumocystis jiroveci, neumonía), infecciones bacterianas (como Mycobacterium avium y Mycobacterium Tuberculosis e infecciones virales (como infecciones graves por herpes simplex y citomegalovirus)
- Ciertos tipos de cáncer invasivo, tales como cáncer de cuello uterino, Sarcoma de Kaposi, y ciertos linfomas.
- Disfunción del sistema nervioso
- Pérdida sustancial de peso debido a la infección por VIH (consunción por sida)
Transmisión del virus
el mismo se transmite por via sexual, vía materna al feto, por transfusiones o a través de
agujas u otros instrumentos contaminados (accidentes)
infección inicial
En el primer momento de la infección, muchas personas no tienen síntomas aparentes, pero al cabo de entre 1 y 4 semanas algunos afectados sufren fiebre, erupciones cutáneas, dolor de garganta, inflamación de los ganglios linfáticos, fatiga y varios síntomas menos frecuentes. Los síntomas de la infección inicial (primaria) por VIH suelen durar entre 3 y 14 días.
Intervalo de síntomas leves o ausentes
Una vez que desaparecen los primeros síntomas, la mayoría de las personas infectadas, incluso sin tratamiento, no presentan ningún otro síntoma, o bien solo de forma muy leve. Este intervalo con pocos o ningún síntoma puede durar de 2 a 15 años. Los síntomas que aparecen más frecuentemente durante este intervalo son los siguientes:
- Ganglios linfáticos inflamados, que se pueden palpar como pequeños bultos indoloros en el cuello, las axilas o las ingles
- Manchas blancas en la boca (muguet) debidas a una candidiasis (una infección por levaduras)
- Herpes zoster (culebrilla)
- Diarrea
- Fatiga
- Algunas veces fiebre con sudoración
- Pérdida progresiva de peso
- Anemia
Algunas personas pierden peso progresivamente y presentan febrícula o diarrea.
Estos síntomas pueden ser resultado de la infección por el VIH o de las infecciones oportunistas que se desarrollan porque el VIH ha debilitado el sistema inmunitario.
Síntomas más graves
En algunas personas, los primeros síntomas pueden ser los del sida.
El sida (también denominado infección por VIH [virus de inmunodeficiencia humano] en etapa terminal) se define como la aparición de infecciones oportunistas muy graves o cánceres; se trata de enfermedades que generalmente solo aparecen en personas con un número de linfocitos CD4 por debajo de 200 células por microlitro de sangre.
Las infecciones oportunistas específicas y los cánceres que se desarrollan causan muchos de los síntomas. Estas infecciones ocurren con más frecuencia o son más graves en personas con infección por el VIH que en aquellos que no la padecen.
Infecciones oportunistas graves pueden provocar varios síntomas en función del órgano afectado:
- Pulmones: fiebre, tos o dificultad respiratoria (disnea)
- Encéfalo: dolor de cabeza (cefalea), debilidad, pérdida de coordinación o deterioro de la funcionalidad mental
- Tubo digestivo: dolor, diarrea o hemorragia
El VIH también puede causar síntomas cuando infecta directamente y daña órganos como los siguientes:
- Encéfalo: daño cerebral con pérdida de memoria, dificultad para pensar y concentrarse, o ambos, que a largo plazo puede provocar demencia si la infección por VIH no recibe tratamiento, así como debilidad, temblores o dificultad para caminar.
- Riñones: insuficiencia renal con hinchazón en las piernas y en la cara, fatiga y cambios en la micción, pero a menudo estos síntomas no se presentan hasta que la infección es grave.
- Corazón: insuficiencia cardíaca con dificultad respiratoria (disnea), tos, sibilancias y fatiga (poco frecuente)
- Órganos genitales: disminución de los niveles de hormonas sexuales, lo cual puede producir fatiga y disfunción sexual en los hombres.
Diagnóstico
Pruebas para detectar anticuerpos contra el virus del VIH en una muestra de sangre o saliva
Pruebas para detectar ARN del VIH en una muestra de sangre
El diagnóstico precoz de la infección por el VIH es importante porque posibilita a su vez el tratamiento precoz. El tratamiento precoz permite a las personas infectadas vivir más tiempo, más sanas y con menor probabilidad de transmitir el VIH a otras personas.
Tratamiento.
- Fármacos antirretrovirales
- A veces, medicamentos para prevenir infecciones oportunistas
- A veces fármacos para aliviar los síntomas
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