Uso, abuso y riesgos de los fármacos para dormir y calmar la ansiedad

Los ansiolíticos y los sedantes son fármacos con receta que se utilizan para aliviar la ansiedad y/o ayudar a conciliar el sueño, pero su consumo puede dar lugar a dependencia y a un trastorno por consumo de sustancias.

Los fármacos de prescripción que se utilizan para tratar la ansiedad (ansiolíticos) y los inductores del sueño (sedantes o somníferos) pueden causar dependencia. Estos fármacos son: benzodiazepinas (como diazepam y lorazepam), barbitúricos, zolpidem, eszopiclone y otros. Cada uno funciona de modo diferente, y cada uno tiene un potencial de dependencia y de tolerancia diferentes. Las personas que desarrollan síntomas cuando dejan de tomar una sustancia se consideran dependientes de ella. Se considera que las personas que continúan consumiendo una sustancia aunque dicho consumo les suponga problemas sufren un trastorno por consumo de sustancias.

vamos a hablar un poco de signos y síntomas de intoxicación por dicha medicación: los ansiolíticos y los sedantes causan síntomas tanto inmediatos como a largo plazo.

Efectos inmediatos

Los fármacos ansiolíticos y los sedantes disminuyen el estado de alerta y pueden dar lugar a:

  1. Arrastrar las palabras al hablar
  2. Mala coordinación
  3. Confusión
  4. Efectos que se potencian si se ingiere alcohol.

En las personas de edad avanzada, los síntomas pueden ser más graves e incluyen mareos, desorientación, delirio y pérdida del equilibrio. Pueden sufrir caídas, con el resultado de fracturas óseas, especialmente de cadera.

Efectos a largo plazo

Algunas personas experimentan pérdida de memoria, discernimiento erróneo, momentos de pérdida de atención y cambios bruscos de su estado emocional. Se puede hablar despacio y tener dificultades para pensar y para comprender a los demás. También pueden aparecer movimientos oculares involuntarios (nistagmo).

El alcance de los síntomas de abstinencia depende de la droga o sustancia y de la dosis. Los síntomas pueden aparecer en las primeras 12 a 24 horas.

Las personas que han tomado sedantes como las benzodiazepinas durante más de unos cuantos días sienten a menudo que no pueden conciliar el sueño sin ellos. Cuando se interrumpe el consumo del fármaco, se pueden experimentar síntomas leves de abstinencia

  • Ansiedad y nerviosismo a la hora de acostarse
  • Mala calidad del sueño
  • Sueños perturbadores
  • Irritabilidad al despertar

Los síntomas más graves de la abstinencia de benzodiazepinas pueden consistir en ritmo cardíaco rápido, respiración rápida, confusión y, a veces, convulsiones.

Las reacciones de abstinencia graves pueden aparecer con barbitúricos. Si se han estado tomando dosis elevadas, la interrupción abrupta puede producir una reacción grave y potencialmente mortal, de un tipo parecido al de la abstinencia de alcohol. Otros efectos pueden ser la deshidratación, el delirio, el insomnio, la confusión y las alucinaciones visuales y auditivas (ver y oír cosas que no existen). Por lo general, se hospitaliza a la persona durante el proceso de abstinencia debido a la posibilidad de que se produzca una reacción grave.

El tratamiento por su toxicidad consiste en:

  • Observación y control hasta que la persona esté sobria
  • Respiración asistida para la sobredosis grave
  • A veces, un antídoto para la benzodiazepina
  • Desintoxicación y rehabilitación

Tratamiento de urgencia

Las personas con sobredosis requieren una valoración médica inmediata. La sobredosis de barbitúricos es tan peligrosa como la sobredosis de benzodiazepinas. Si quien ha ingerido una sobredosis peligrosa de ansiolíticos o sedantes presenta problemas significativos en las funciones respiratoria y cardíaca, o en la tensión arterial, debe ser hospitalizado, por lo general en una unidad de cuidados intensivos o en cualquier otra área donde pueda ser controlado.

La terapia de apoyo consiste en la administración intravenosa de sueros, medicamentos si la tensión arterial disminuye y ventilación mecánica si la respiración comienza a debilitarse.

Existe un antídoto para las benzodiazepinas, el flumazenilo, que puede revertir una sobredosis grave. Sin embargo, el flumazenil puede desencadenar abstinencia por benzodiazepinas y provocar convulsiones en personas que han tomado benzodiazepinas durante mucho tiempo. Por lo tanto, los médicos no pueden administrar flumazenil de forma sistemática para una sobredosis.

En el caso de una sobredosis por barbitúricos, los médicos pueden administrar bicarbonato de sodio por vía intravenosa para ayudar a la persona a excretar el barbitúrico en la orina.

Desintoxicación y rehabilitación

Quienes presentan síntomas leves de abstinencia requieren apoyo social y psicológico, para ayudarles a superar el fuerte deseo de empezar a consumir de nuevo e interrumpir así la sensación de ansiedad.

Las personas que padecen síntomas graves de abstinencia requieren normalmente tratamiento hospitalario, a veces en una unidad de cuidados intensivos, y una estrecha monitorización. Se les administran dosis bajas del medicamento por vía intravenosa. La dosis se reduce gradualmente durante días o semanas y luego se interrumpe. A veces se utiliza otro fármaco similar pero que resulta más fácil de retirar de manera gradual. Incluso con el mejor tratamiento se puede tardar un mes o más en volver a la normalidad.

Por Ramiro Micheloud


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